La importancia del Pacto de Socios

Descauerdos, ingobernabilidad, bloqueo de fondos… son  desavenencias que pueden surgir en una empresa que es propiedad de varios socios. Por ello es muy importante crear un documento que regule todas las condiciones a las que deben atenerse los partícipes: el Pacto de Socios.

En este artículo destacamos la importancia del documento y desarrollamos aquellas cláusulas que son de suma importancia.

Toda sociedad de capital que no sea unipersonal debe establecer en un documento oficial (público o privado) las condiciones y acuerdos que regulan el buen funcionamiento de la sociedad entre los socios; y los derechos y obligaciones que tienen estos, tanto políticos como económicos. La falta de un Pacto de Socios que cubra todas las eventualidades que se puedan dar a lo largo de la vida de la empresa, que salvo que en los estatutos se diga lo contrario, es indefinida (Art.25 de la LSC), puede dar lugar a la ingobernabilidad o el bloqueo de la sociedad y que el fondo, que no la forma, quede obsoleto.

La falta de un Pacto de Socios puede dar lugar a la ingobernabilidad o el bloqueo de fondos de la sociedad

Un Pacto de Socios puede llegar a ser de gran complejidad y hay muchos temas que regular. Ante todo hay que ser objetivo y ajustarlo a la realidad económica y social de la empresa y tener en cuenta posibles variables de base como cuántos socios va a haber, si la sociedad es anónima o limitada, aportaciones de cada socio (dinerarias o no dinerarias), etc. Son muy conocidas las cláusulas de arrastre o acompañamiento (típicas en rondas de Crowdfunding o Capital Riesgo), pero hay muchos conceptos que son más básicos y deben estar tan o mejor bien regulados.

El objetivo de un Pacto de Socios es acordar, como se ha dicho anteriormente, los derechos y obligaciones que tiene cada socio. Entre los principales, se pueden destacar las condiciones de posibles salidas del accionariado o venta de las participaciones, las ampliaciones o reducciones de capital, la suscripción preferente en la emisión de nuevas acciones o participaciones, el pactos de permanencia (según la LSC, con un máximo de 5 años para las Sociedades Limitadas y 2 años para las Sociedades Anónimas), adquisición preferente, derecho de dividendos, remuneración de los socios que a la vez son trabajadores, preferencias de los socios en una supuesta liquidación, etc.

Es fundamental regular todas las condiciones antes de la puesta en marcha de la empresa

Es muy importante tener todas las condiciones escritas y reguladas antes de la puesta en marcha de la empresa, ya que es durante el desarrollo del negocio donde se dan circunstancias que pueden ser objeto de discusión o controversia y no se puede dejar nada sin atar. En una situación ambigua o de no entendimiento por parte de los socios, se debe poder acudir al Pacto de Socios y resolver la situación según las cláusulas aceptadas y firmadas. De no ser así, nos encontraremos ante una situación que deberá ser resuelta por Junta o Consejo que, si lo componen un número par de personas, puede darse el caso de un empate de votos y posible bloqueo o estancamiento.

A continuación desarrollamos las cláusulas más relevantes de los pactos de socios.

1. Pacto de Permanencia

Si alguno de los socios va a trabajar en la empresa y es fundamental para el buen desarrollo del negocio, es importante establecer un acuerdo que comprometo a dicho socio a permanecer en el negocio durante un mínimo de meses o años. Por ejemplo, si el mejor cocinero del mundo crea un restaurante con otro socio que solo aporta capital, está claro que el cocinero es un activo fundamental para que el restaurante tenga éxito. En este caso, será el socio capitalista el que deberá añadir una cláusula de permanencia al cocinero, ya que si este decide irse al cabo de pocos días, el restaurante perderá todo su valor.

2. Repartición de Dividendos

Hay que definir muy bien cuándo se van a repartir dividendos y qué cantidad. Es importante, sobre todo, para los socios que no tienen control político de la empresa y no depende de ellos aprobar una distribución de dividendos. Por ejemplo, hay cláusulas que determinan una repartición de dividendos del 10% del resultado neto, siempre y cuando el EBITDA sea igual o superior a los 100.000€.

3. Suscripción Preferente

En la transmisión de acciones o participaciones o en la emisión de nuevas, hay que definir bien qué derechos tienen los actuales socios para poder adquirirlas antes que un tercero ajeno a la empresa. Por ejemplo, un caso común es que un socio quiera vender sus participaciones a un tercero por un precio definido. En este caso, sería conveniente que hubiera una cláusula que regulara esta situación, y en la cual los actuales socios pudieran acogerse y comprar preferentemente esas participaciones antes que el tercero.

4. No Competencia

Es importante definir bien el período de tiempo que deben estar los socios, sin ejercer actividades que pueda generar competencia a la empresa una vez la dejen. Esta cláusula es común en las gestoras de fondos, donde los gestores, una vez dejan su posición en la empresa, no pueden gestionar otros fondos en un período determinado.

5. Arrastre y Acompañamiento

Estas cláusulas son más conocidas por Drag Along y Tag Along respectivamente. La primera de ellas hace referencia a que, si un socio recibe una determinada oferta para vender sus participaciones, pero condicionada a que todos los demás socios vendan (es decir, quiere adquirir el 100% de la empresa), éste pueda obligarlos a todos a vender a un precio mínimo establecido. Sin embargo, el Tag Along hace referencia a que, si un socio mayoritario recibe una oferta por la compra de sus participaciones, los minoritarios puedan vender, en su proporción, el número de acciones que el comprador quiere adquirir. Éste acabaría comprando las participaciones que quería inicialmente, pero todos los socios podrán vender proporcionalmente.

Como se ha podido ver, tener un Pacto de Socios que cubra bien todos los derechos y obligaciones de los socios es fundamental. Además, está enfocado también a la protección del pequeño inversor que no tiene control ni voto en la compañía pero apuesta por ella para obtener una rentabilidad. La complejidad puede llevarse al extremo y hay decenas y decenas de cláusulas que se pueden incluir, pero es importante primero las características del negocio y sus particularidades para poder definir bien las necesidades del Pacto.

 

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Tomás Champer

Director Financiero 

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