10 características que debe tener tu primera empresa

Startups y emprendimiento son sin duda palabras de moda y en auge que están en boca tanto de emprendedores como de inversores. Inevitablemente solemos relacionar estos términos con otros conceptos como éxito, motivación o sueños hechos realidad. Pero ¿es correcta esta relación?

Lamentablemente, en la vida real una cosa no tiene porqué ir ligada a la otra. Y es que tienes que poner mucho de tu parte para que emprender sea sinónimo de triunfar.

Por eso, si no quieres que tu primera empresa se sume al porcentaje de startups que fracasan cada año, a la hora de emprender debes incluir como ingrediente fundamental tus emociones. Deja a un lado los números y el empirismo y abre tu mente. Imagina lo inimaginable e implícate personalmente.

Si tu primera empresa no te motiva simplemente olvídala, pasa página y busca una que te guste de verdad

¿Despierta tu primer negocio tu lado emocional?

A continuación exponemos cómo debe ser un negocio para que despierte tu lado más emocional y logre implicarte personalmente. Si después de leer este artículo te das cuenta de que tu proyecto no cumple con ninguno de los requisitos, simplemente olvídalo, pasa página y busca otro que te motive de verdad.

  1. Debe apasionarte

El hecho de emprender no debe limitarse simplemente a iniciar un negocio; emprender debe ser mucho más que eso, debe ser el camino hacia tu sueño, hacia tu meta y hacia todo aquello que siempre has deseado.

Por ello, elige un negocio que realmente te motive y te dé fuerzas para luchar y asumir todo lo que conlleva sacar una empresa adelante.

Un grave y frecuente error de muchos emprendedores es escoger un negocio al azar e iniciarlo con el único fin de ganar dinero, sin importar el fondo ni la forma. Aunque es muy legítimo que quieras ganar dinero con tu startup, no olvides que los beneficios no llegarán hasta mucho después de iniciar tu proyecto.

Y mientras tanto ¿qué?¿Cómo superarás los posibles obstáculos? Tan sólo lo harás si tu empresa te motiva y te apasiona. De lo contrario, se convertirá en una carga que te llenará de estrés. Por lo tanto, busca algo que te encante y conviértelo en tu primera empresa, así de simple.

  1. Debe ser un gran reto

¿Acaso crees que emprender significa trabajar media jornada, ganar un buen sueldo y hacerlo con tranquilidad? Ah-ah, ¡error!

En la primera etapa de tu negocio te encontrarás con horas de trabajo intenso, largas jornadas laborales, pocos recursos y mucho estrés.

Pero esto es algo muy positivo. Tu startup debe sacarte de tu zona de confort, sólo así aprenderás a trabajar en condiciones extremas y a superar desafíos laborales que te hagan crecer a ti y a tu empresa.

Ponte prueba día a día y convierte tu negocio en tu gran reto.

  1. Debe fortalecer tus debilidades y potenciar tus fortalezas

Una vez más: sal de tu zona de confort. Tu primera empresa debe ser un desafío que te permita desarrollar tus habilidades y mejorar tus debilidades. Sólo así crecerás personal y profesionalmente.

  1. Debe ser el camino para superar tus miedos

A la hora de emprender todos tenemos miedo a algo: al fracaso, a la ruina, a perder el confort, al qué dirán… y en muchas ocasiones estos temores se convierten en auténticos obstáculos en nuestro camino hacia el éxito.

Un socio o un equipo suelen ser la mejor terapia para superarlos. Aunque también ellos tendrán sus miedos, seguramente no serán los mismos que los tuyos. Así que juntos os podréis complementar para vencerlos y seguir creciendo.

¡Supera tus miedos emprendiendo!

  1. Debe enseñarte a formar un buen equipo

De la misma forma que Frodo no viajó solo hacia el Monte del Destino, tampoco tú debes emprender en solitario tu particular odisea. Busca nuevos talentos y crea un equipo cualificado que no sólo dé soporte a tu startup, sino que sea capaz de aportar nuevas ideas y visiones que permitan mejorar tu negocio.

No lo dudes, con un buen equipo llegarás mucho más lejos.

  1. Debe enseñarte a liderar

No sólo debes rodearte de un equipo con talento, sino que debes aprender a liderarlo.

Para lograrlo, no te limites a organizar y coordinar sus tareas; ve mucho más allá, inspiralos, motívalos y ponte en su lugar. Ayuda a cada persona a desarrollar todo su potencial; saca lo mejor de ellos y verás florecer tu negocio.

  1. Debe ser algo que entiendas al 100%

¿De qué sirve montar una empresa si no entiendes su base o su modelo de negocio? La aventura de emprender implica pasar horas y horas intentando convencer a inversores, clientes y proveedores de que tu negocio es el mejor. Así que piensa, ¿cómo lo harás si realmente ni lo sientes ni lo entiendes?

Por mucho que te hayan dicho que ese modelo de negocio es rentable, si no sabes ni cómo funciona, olvídalo, no sabrás liderarlo y terminará en fracaso. Así que una vez más: elige algo que realmente te guste y que puedas defender aferradamente.

  1. Tiene que poder arrancar con tus propios recursos

Aunque la búsqueda de financiación venga después, primero de todo tienes que poder arrancar el negocio con tus propios recursos. De este modo, no sólo estás demostrando la valía de tu idea sino también que confías plenamente en ella. Además, los inversores suelen apostar por aquellos negocios que ya han generado algo de interés.

Si no tienes recursos suficientes céntrate en buscar tus primeros clientes y en convencerles de que vale la pena apostar por tu producto.

  1. Tiene que involucrarte en cada uno de sus aspectos

Por mucho que tu startup se componga de varios departamentos con diferentes personas al cargo, no delegues completamente todas las tareas. Como un buen líder, debes involucrarte en todos los aspectos del negocio: ventas, marketing, comunicación, etc. Sólo así tomarás el control real de tu primera empresa. Y además adquirirás nuevas habilidades que te acompañarán el resto de tu vida y que te ayudarán a lograr tus objetivos empresariales.

  1. Debe desarrollar tu inteligencia emocional

A lo largo del camino te encontrarás con muchos “NOes”, pero estos no deben ser un punto y final. Tómate cada negativa como un empujón hacia el siguiente paso. Analiza el porqué de cada NO y trabaja para convertirlo en un SÍ.

Con esta actitud no sólo podrás llevar a cabo tu idea de negocio, sino que moldearás tu carácter y te convertirás en una persona firme y fuerte.

Así pues, la conclusión es clara: si vas a emprender un negocio, no busques algo idílico que te hará multimillonario en poco tiempo. Busca algo que te apasione y te motive de verdad, sólo así lograrás superar todos los obstáculos y alcanzar tus objetivos.

Y si ya tienes tu proyecto pero no sabes por dónde empezar, no te preocupes, en Mynbest tenemos grandes ideas y soluciones para emprender. ¿Te atreves?

                                                                                                                              

ventajas del equity crowdfunding

Marina García

Responsable de Marketing y Comunicación 

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